Hoy se Cumplen dos años del catastrófico terremoto 8.8 ocurrido en Chile, algunos incluso dicen que fue de un grado mayor, en mi país aun se trabaja día a día para lograr la reconstrucción y se vive con el pesar de que muchas perdidas de vidas humanas se podrían haber evitado, sin embargo, lo que me lleva a escribir hoy son los recuerdos de el post terremoto emocional vivido por la gente y en mi propia piel. Yo vivo en Talca, una de las regiones más afectadas en mi país, luego del terremoto los servicios de agua potable, luz, teléfono, celular, Internet,estaban inservibles, de un momento a otro lo que uno da por seguro en su vida se acaba y puedo decir que era solo el comienzo. Esa noche todos los vecinos se reunieron pasaron la noche en sus casas, muchos mostraron el lado humano oculto y otros siguieron igual de egoístas y poco sociables, pero bueno, eso es cosa de cada uno. La única señal de vida afuera de ese pequeño mundo que cada uno formó en su hogar, era la emisora Radio Paloma, la cual transmitía día y noche gracias a un generador existente en sus instalaciones, aparte de eso, no se tenía más información del país y lo único que sabíamos era que Talca y Concepción estaban casi destruidas y que los principales centros turísticos de la costa habían sido arrasados por un tsunami al amanecer. Tengo que reconocer que al lograr escuchar una radio que nunca antes sintonizaba, nunca pensé que nos haría sentir a todos más seguros y aliviados, misteriosamente las radios a pilas y celulares con poca batería eran lo que nos conectaba con el mundo exterior. Sin embargo, la noche del 28 de Febrero, aquel medio de comunicación masiva, me demostró fidedigna mente el cómo es fácil crear paranoia Colectiva, recuerdo haber estado tendido en mi cama a eso de las una de la madrugada, ya la tensión era menor, el aburrimiento era grande, y el miedo que provocaban las réplicas no hacían fácil el conciliar el sueño, mis padres y hermana dormían y yo escuchaba la dichosa transmición, en este punto tengo que explicar que la gente tenía la oportunidad de llamar a la radio para entregar información, decir a sus familiares que se encontraban bien, etc. Todo bien, hasta que de un momento a otro comenzaron a llamar personas diciendo que cerca de sus casas andaban hombres entrando a las casas, que se escuchaban disparos en toda la ciudad, que "era posible" que existieran tipos en camioneta asaltando a las personas, agregemosle que esto era en la total oscuridad y que además durante el día las tiendas comerciales y supermercados del centro habían sido saqueados, por lo que en menos de dos segundos toda la ciudad se convirtió en un estado psicologicamente caótico, en el cual de un momento a otro todos querían proteger las cosas que el terremoto no había logrado quitar. En mi caso, también seguí el juego, me levanté y desperté a mi papá, le conté la situación y juntos nos creíamos defensores del pasaje donde vivíamos, lo divertido es que solo contabamos con palos de madera. Poco a poco se escuchaban disparos en toda la ciudad y la radio contribuía a que nos pusieramos más nerviosos de la situación. En menos de media hora todo era un caos, y los militares tuvieron que salir a las calles, para poner cierto orden en una ciudad que se atacaba a si misma, porque a medida que pasaba el tiempo se descubrió que los supuestos ladrones eran las mismas personas que defendían de un peligro invisible su propiedad, algunos dando ronda en las villas, otros disparando al aire, lógicamente todo esto se convirtió en caos, quizás el trauma de la noche anterior nos activó a todos nuestro lado defensivo. Pero cabe mencionar que este tipo de evento se parece mucho a lo de Radio Quito "La Voz de la Capital" en Ecuador, con el supuesto ataque extraterrestre, es posible , entonces, que un medio de comunicación de masas cause histeria colectiva en menos de lo que es posible tener bases corroborantes, será que es fácil confiar en lo único que está a nuestro alcance o que tenemos una exacerbada confianza con todo lo que se nos dice.
Luego de dos años, uno analiza mejor todo lo ocurrido, quizás es algo normal en un estado de catástrofe, pero qué hubiera pasado si en la plena oscuridad que existía aquella noche uno de los vecinos en su estado de paranoia o histeria como quiera llamarse le hubiera disparado a alguien inocente... claramente la historia sería distinta. Pero les aseguro que esto no estuvo lejos de la realidad.








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